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Tema: Dios Es el Creador del Hombre | Fecha: Entre el 1440 y el 1400 a. | Autor: Moisés | Lugar: Posiblemente desierto del Sinaí.

Génesis 37

José es vendido por sus hermanos

1 Habitó Jacob en la tierra donde había morado su padre, en la tierra de Canaán.

2 Esta es la historia de la familia de Jacob: Jos√©, siendo de edad de diecisiete a√Īos, apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilha y con los hijos de Zilpa, mujeres de su padre; e informaba Jos√© a su padre la mala fama de ellos.

3 Y amaba Israel a Jos√© m√°s que a todos sus hijos, porque lo hab√≠a tenido en su vejez; y le hizo una t√ļnica de diversos colores.

4 Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente.

5 Y so√Ī√≥ Jos√© un sue√Īo, y lo cont√≥ a sus hermanos; y ellos llegaron a aborrecerle m√°s todav√≠a.

6 Y √©l les dijo: O√≠d ahora este sue√Īo que he so√Īado:

7 He aquí que atábamos manojos en medio del campo, y he aquí que mi manojo se levantaba y estaba derecho, y que vuestros manojos estaban alrededor y se inclinaban al mío.

8 Le respondieron sus hermanos: ¬ŅReinar√°s t√ļ sobre nosotros, o se√Īorear√°s sobre nosotros? Y le aborrecieron aun m√°s a causa de sus sue√Īos y sus palabras.

9 So√Ī√≥ aun otro sue√Īo, y lo cont√≥ a sus hermanos, diciendo: He aqu√≠ que he so√Īado otro sue√Īo, y he aqu√≠ que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban a m√≠.

10 Y lo cont√≥ a su padre y a sus hermanos; y su padre le reprendi√≥, y le dijo: ¬ŅQu√© sue√Īo es este que so√Īaste? ¬ŅAcaso vendremos yo y tu madre y tus hermanos a postrarnos en tierra ante ti?

11 Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre meditaba en esto.

12 Después fueron sus hermanos a apacentar las ovejas de su padre en Siquem.

13 Y dijo Israel a José: Tus hermanos apacientan las ovejas en Siquem: ven, y te enviaré a ellos. Y él respondió: Heme aquí.

14 E Israel le dijo: Ve ahora, mira cómo están tus hermanos y cómo están las ovejas, y tráeme la respuesta. Y lo envió del valle de Hebrón, y llegó a Siquem.

15 Y lo hall√≥ un hombre, andando √©l errante por el campo, y le pregunt√≥ aquel hombre, diciendo: ¬ŅQu√© buscas?

16 José respondió: Busco a mis hermanos; te ruego que me muestres dónde están apacentando.

17 Aquel hombre respondió: Ya se han ido de aquí; y yo les oí decir: Vamos a Dotán. Entonces José fue tras de sus hermanos, y los halló en Dotán.

18 Cuando ellos lo vieron de lejos, antes que llegara cerca de ellos, conspiraron contra él para matarle.

19 Y dijeron el uno al otro: He aqu√≠ viene el so√Īador.

20 Ahora pues, venid, y mat√©mosle y ech√©mosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia lo devor√≥; y veremos qu√© ser√° de sus sue√Īos.

21 Cuando Rubén oyó esto, lo libró de sus manos, y dijo: No lo matemos.

22 Y les dijo Rubén: No derraméis sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, y no pongáis mano en él; por librarlo así de sus manos, para hacerlo volver a su padre.

23 Sucedi√≥, pues, que cuando lleg√≥ Jos√© a sus hermanos, ellos quitaron a Jos√© su t√ļnica, la t√ļnica de colores que ten√≠a sobre s√≠;

24 y le tomaron y le echaron en la cisterna; pero la cisterna estaba vacía, no había en ella agua.

25 Y se sentaron a comer pan; y alzando los ojos miraron, y he aqu√≠ una compa√Ī√≠a de ismaelitas que ven√≠a de Galaad, y sus camellos tra√≠an aromas, b√°lsamo y mirra, e iban a llevarlo a Egipto.

26 Entonces Jud√° dijo a sus hermanos: ¬ŅQu√© provecho hay en que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte?

27 Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él.

28 Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.

29 Después Rubén volvió a la cisterna, y no halló a José dentro, y rasgó sus vestidos.

30 Y volvi√≥ a sus hermanos, y dijo: El joven no parece; y yo, ¬Ņad√≥nde ir√© yo?

31 Entonces tomaron ellos la t√ļnica de Jos√©, y degollaron un cabrito de las cabras, y ti√Īeron la t√ļnica con la sangre;

32 y enviaron la t√ļnica de colores y la trajeron a su padre, y dijeron: Esto hemos hallado; reconoce ahora si es la t√ļnica de tu hijo, o no.

33 Y √©l la reconoci√≥, y dijo: La t√ļnica de mi hijo es; alguna mala bestia lo devor√≥; Jos√© ha sido despedazado.

34 Entonces Jacob rasgó sus vestidos, y puso cilicio sobre sus lomos, y guardó luto por su hijo muchos días.

35 Y se levantaron todos sus hijos y todas sus hijas para consolarlo; mas él no quiso recibir consuelo, y dijo: Descenderé enlutado a mi hijo hasta el Seol. Y lo lloró su padre.

36 Y los madianitas lo vendieron en Egipto a Potifar, oficial de Faraón, capitán de la guardia.